jueves, 18 de agosto de 2011

IGNORANCIA, SOBERBIA O AUSENCIA DE SENTIDO COMÚN



El corcho, como la incompetencia, siempre acaba saliendo a flote

Estamos inmersos en una crisis a la que no vemos salida, ignorantes de cuánto tiempo se prolongará, implorando para encontrar un trabajo o para mantener el que tenemos, deseosos de que acabe el tiempo de la incertidumbre. Y en ocasiones poco  o nada hacemos para merecerlo.
En medio de semejante panorama sigue medrando una especie –el vanidoso- que ni siquiera en tiempos de crisis corre peligro de extinguirse porque su naturaleza le empuja a salir a flote, incluso en medio de la cloaca. ¿Cómo explicar si no que un necio –sin ningún rubor- se proclame virtuoso?
Proliferan los obtusos incapaces de asumir su torpeza y disfrazan su ignorancia con títulos y pompas, palabras huecas y frases en primera persona. Olvidan que no todo sirve, que el engaño nunca es eterno y que la incompetencia es como el corcho, que siempre acaba flotando.
Como si un fontanero asegurase categóricamente ser capaz de construir el Concorde. Él solo, con dos destornilladores, un alicate y en menos de un mes. ¿Alguien confiaría en botarate de tal calibre? ¡Ni para cerrar una llave de paso!
Ignorancia, soberbia o ausencia de sentido común. Ya lo dice la máxima: “se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”, pero aún hay quien desconoce el refranero español.
¡Y se extrañan si alguien osa censurar su actitud!
Pero como son especie emparentada con roedores acaban disfrutando en el cenagal como pez en agua clara. Adecentan de nuevo su aspecto y a por el siguiente engaño. 
Si la fullería fuese titulación universitaria estaríamos rodeados de eruditos.
O quizás ya lo sea.

martes, 26 de julio de 2011

CONCIENCIAS ANESTESIADAS

Un niño somalí en un campo de refugiados. Foto Reuter/El País
El Banco Mundial ha destinado 500 millones de dólares a ayuda humanitaria urgente en el llamado Cuerno de África, donde 11 millones de personas se encuentran en una situación crítica por los efectos de la sequía que afecta a la zona.
Desde hace varios días las imágenes de la hambruna, de niños y adultos somalíes famélicos, dirigiéndose a campos de refugiados - rostros inexpresivos, un montón de huesos cubiertos de pieles oscuras y deshidratadas- se asoman a los informativos y ocupan primeras páginas en los diarios. Desolador.
Las ONG´s alertan del peligro que corren esos 11 millones de personas y asimilamos la cifra como si acostumbrásemos a cuantificar cantidades tan elevadas de gente muriéndose de hambre, un número más entre un montón de cifras asépticas. Ya pocas cosas nos conmueven.
Hambruna, guerras civiles, conflictos tribales, indiferencia, olvido. ¿Qué ha sido de los otros conflictos, de las otras imágenes que –curiosamente, proliferan en verano- intentan sacudirnos las conciencias?
Desafortunadamente, la sequía no sólo afecta al Cuerno de África, sino también a las redacciones de televisiones y periódicos. ¿O acaso la situación en Somalia – a la que ahora se pone el sello de urgencia- era mucho menos grave hace quince días, o a mediados de mayo? ¿Qué ha ocurrido con Haití, con los problemas entre hutus y tutsis, qué ha pasado con las niñas olvidadas en los orfanatos chinos, con las ablaciones de clítoris a niñas africanas, con las mujeres condenadas a ser lapidadas, con las víctimas de violencia sexual, con los niños-soldado, con las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez?
A fuerza de repetir y olvidar imágenes similares con periodicidad programada corremos el riesgo de estar anestesiándonos las conciencias.
Las primeras, las de quienes se cruzan de brazos a esperar que llegue el momento crítico para dar la voz de alarma.
¿O sólo hay crisis en vacaciones?

viernes, 1 de julio de 2011

INFIDELIDADES Y DECORACIÓN

Desde que he leído que ha llegado a España Ashley Madison estoy en un sin vivir.
La agencia de relaciones extramatrimoniales –así se presenta al público- se encarga de ayudar a hombres y mujeres que quieren tener una relación al margen de sus parejas a buscar y hacer creíbles las coartadas que necesiten para consumar sus aventuras sin que los respectivos sospechen lo más mínimo.
Como reclamo, colocaron un cartel en la Gran Vía madrileña –que tuvieron que retirar a las pocas horas- con imágenes de Carlos de Inglaterra, el rey Juan Carlos I y Bill Clinton que rezaba: “¿Qué tienen estas “realezas” en común?”. Y aconsejaba: “Deberían haber utilizado Ashley Madison”.
Como es obvio –y porque me pierde la curiosidad- he seguido el enlace de la noticia y observo que el lema de la agencia es “La vida es corta. Ten una aventura”. La frase la sugiere una boca de mujer, unos labios rojos  precedidos de un índice que invita al silencio -“chsss”. Y prometen “aventuras discretas”.
Sigo leyendo y veo que entre los servicios que presta incluye un “botón del pánico” que, al pulsarlo, hace que se esfume la página en cuestión y en su lugar aparezca una web de decoración.
Estos tíos lo tienen todo pensado. Seguro que detrás de esta agencia hay una mente femenina.
Si no hubiese que suscribirse y pagar 49 euros por un “paquete básico” completaba la inscripción sólo para comprobar la lista de servicios y lo que incluye el susodicho “paquete”.
No seré yo quien entre en cuestiones morales. Cada cual que haga de su capa un sayo. Lo que me inquieta es que yo sí quiero decorar un dormitorio.
Y ahora qué hago: ¿renuncio a buscar información en la red y me lanzo a la calle o pincho en www.decoración.com y disimulo?
¡Señor, cuantos problemas!

miércoles, 22 de junio de 2011

NOCHE DE SAN JUAN

En pocas ocasiones confluyen leyendas tan fantásticas como en la noche de San Juan, cuya celebración se remonta a cinco mil años atrás, aunque con otros nombres, según la cultura; otro ejemplo más de que el cristianismo adaptó costumbres paganas para atraer feligreses.

Se dice que durante la noche del 23 al 24 de junio “se abren de par en par las invisibles puertas del otro lado del espejo: se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los cuélebres (dragones) y vuelan los caballucos del diablo; salen a dar un vespertino paseo a la luz de la luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas; afloran enjambres de raros espíritus duendiles amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales; las gallinas y los polluelos de oro, haciendo ostentación de su áureo plumaje, tientan a algún que otro incauto codicioso a que les echen el guante; las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las salutíferas centuplican sus virtudes (buen día para recolectar plantas medicinales en el campo); los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobre; el rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo; los helechos florecen al dar las doce campanadas... En definitiva, la atmósfera se carga de un aliento sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento propicio para estremecernos, ilusionarnos y narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas y chascarrillos sanjuaneros que nos sepamos.Esta noche se abre la puerta que nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Es la noche en que los entierros arden, el Diablo anda suelto y los campos son bendecidos por el Bautista”.
Quien quiera creer, que haga una hoguera y queme en ella lo negativo, y se purifique con agua al llegar la medianoche. Más que nada por aparecer adecentado si se decide a traspasar las puertas del otro lado y que no le devuelvan a este por desaliñado.

domingo, 12 de junio de 2011

COMPAÑERO DE VIDA, AMIGO CÓMPLICE

Compañero fiel, amigo cómplice, guardián de secretos, fuente inagotable de conocimiento.
Los libros son los mejores compañeros en el viaje de la vida. Dispuestos a abrirse sin importar el horario, acompañar noches de insomnio, resolver dudas, relatar viajes, despertar pasiones, descubrir sentimientos.
En sus entrañas luchan caballeros y villanos, se mezclan mendigos y poderosos, se cruzan distinguidos y truhanes, se frecuentan seducidas y galanes, negocian policías y delatores, forcejean víctimas y asesinos. Cualquier historia es posible. También las inimaginables.
Negro sobre blanco, lo mismo da papel tosco o refinado que soporte digital; no importa que sus tapas sean rígidas o un dispositivo ultramoderno de siete pulgadas. El libro guardará siempre secretos y misterios hasta la última página, hasta la penúltima línea de la última pantalla.
Pero los dedos mimando el papel -apretándolo en las esquinas inferiores mientras se mantiene el suspense, rozando los bordes hasta descifrar las intenciones del personaje, acariciando las pastas antes de abrirlo- seguirán permitiéndonos cerrar los ojos e imaginar qué extraña historia guardará en su interior.
Con permiso del eBook, el suave tacto del libro permanecerá para siempre en la memoria.

martes, 31 de mayo de 2011

DELIRIO CARNAL (V)

Ojalá no despertasen nunca.
También sus pensamientos parecían sincronizados.
Iniciaron un baile de caricias dando rienda suelta a la ternura, a los afectos.
Se rozaban levemente, examinándose de forma sutil, intentando prolongar el roce de sus dedos en cada centímetro de piel. Querían memorizarse sin necesitar una mirada.
Él dejó que su cabello se le escapase entre las manos. La miraba y sentía que llevaban juntos mucho tiempo.
La besó los párpados, buscando que su boca fuese la única referencia cada vez que los abriese.
Acarició lentamente sus mejillas. Recorrió el borde de sus labios con las yemas de los dedos y pudo rozar sus dientes nacarados.
Humedeció el índice que deslizaba ahora por el cuello y volvió a besarla. Detuvo las manos en sus pechos firmes y los tomó con fuerza.
Se quitaron la ropa sin dejar de mirarse y se fundieron de nuevo en un abrazo. Suspiraron profundamente. Volvieron a explorarse.
Besó sus senos mientras sus cuerpos comenzaban a agitarse. Su talle, su vientre. Y se dejó perder entre sus piernas.
Dulce naufragio.
Los cuerpos se encogían, conteniendo la respiración, encendidos, exaltados.
Ella le acarició el torso, la cintura, los muslos, y lo encontró fuerte, vigoroso, dispuesto.
Cada roce les paralizaba el aliento. Primero lentamente. Luego el resuello les robaba el aire casi hasta la asfixia.
Se acercaban, se apretaban, se encorvaban. Se retorcían en contorsiones espasmódicas, arrítmicas, delicadas e impetuosas al mismo tiempo.
Abrazos, besos, caricias, pasión. Deseaban perpetuar ese delirio. Siempre, siempre, siempre.
Se abrazaron con fuerza y un volcán antiguo estalló su furia contenida. El ímpetu y el deseo se desbordaron en su cama.
Creyeron enloquecer.
Después placidez, sosiego, equilibrio.
Recuperaron poco a poco el aliento y volvieron a fundirse en un abrazo suave, sereno. Los besos, calmados y tiernos.
Él quiso prometerla amor eterno.
Ella cerró sus labios con el índice.
No era tiempo de promesas.

viernes, 20 de mayo de 2011

YO REFLEXIONO, TÚ REFLEXIONAS ...¿ELLOS REFLEXIONAN?

A una jornada electoral le precede siempre otra llamada “de reflexión”, en la que se supone que los electores deben pensar detenidamente sobre las propuestas de los partidos políticos y obrar después en consecuencia. Pero no deja de ser irónico que se “limite” a la víspera de aquella en la que depositamos nuestro voto en las urnas.
No creo ser rara avis, pero lo de reflexionar es algo que acostumbro a hacer con cierta frecuencia; en ocasiones incluso todos los días. Por tanto, que cualquier Junta Electoral determine ahora que el día de pensar no se puede hacer otra cosa -o que al menos no pueda debatirlo con otra gente- me resulta, cuando menos, absurdo. Desde que existen las redes sociales, es como querer poner puertas al campo.
Está bien tener un día para que los políticos dejen de vendernos motos sin motor y sin manillar, e incluso sin asiento para nuestras posaderas, porque no nos viene mal un día de descanso.
¡Por fin un día sin ibuprofeno y sin bicarbonato! Sólo por eso las elecciones tendrían que ser cada cuatro meses.
Lo que ninguna Ley puede dictaminar es la jornada en la que tenemos que pensar porque ese es el ejercicio más sano que podemos practicar a diario. Concentrados en una plaza o aislados en la montaña, el pensamiento es lo único que a nadie se le puede arrebatar.
Así que conjuguemos el verbo: yo reflexiono, tú reflexionas, él reflexiona … pero ¿ellos reflexionan?
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