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martes, 28 de octubre de 2014

DE CORRUPTOS, CORRUPTELAS Y EMBUTIDOS VARIOS


Viñeta publicada por Antonio Mingote en el periódico ABC en el año 2006


Cada día es un sinvivir. Hemos entrado en una espiral en la que la corrupción se ha convertido en el centro del universo mediático, hasta el punto de infiltrarse en las conversaciones más irrelevantes. Los  corruptos llenan páginas de periódicos y minutos en informativos, las corruptelas no se limitan a grandes corporaciones o a organismos públicos de primer orden y se destapan en pequeños ayuntamientos y en instituciones de lo más variopinto. La “Operación Púnica” ha sido la última guinda, pero aún quedan pasteles para decorar; es cuestión de estar atentos porque la liebre puede saltar cuando menos se espere.
- “De aperitivo, chorizo; de embutido, quiero decir, oiga, no se lo tome a mal”.
Si un alienígena llegase -un suponer- a este bendito país a la hora del informativo, se volvía a subir al platillo en menos que canta un gallo. Dudo yo si no lo habrán hecho ya, aunque -como dijo Javier Rodríguez, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid en plena crisis del ébola- eso no lo sé seguro; es de mi cosecha.
Los investigadores han bautizado a este último golpe a la corrupción como “Operación Púnica”, evocando las guerras que enfrentaron a Roma y Cartago por el dominio del Mediterráneo occidental. Recordemos que fueron tres y duraron 100 años, y confiemos en que ese dato no sea premonitorio.
Pues en esta última operación policial se han detenido a 51 cargos públicos y empresarios. Francisco Granados en Madrid, Marcos Martínez Barazón en León; los alcaldes de seis ayuntamientos madrileños y la directora del Instituto de Turismo de la Región de Murcia son solo algunos nombres, pero hay más tela que cortar, que no se ha hecho más que abrir la pieza.
Se les investiga por supuestos delitos como blanqueo de dinero, falsificación de documentos, tráfico de influencias, cohecho, malversación de caudales, prevaricación, revelación de secretos, negociaciones prohibidas a funcionarios, fraudes contra la administración y organización criminal. Nada, bagatelas.
Estamos familiarizados desde hace tiempo con esos términos, asociados siempre a casos como la Gürtel, Bárcenas, financiaciones ilegales, Acebes, tarjetas “black”, Blesa, Rato, Malaya y Julián Muñoz –y la tonadillera, no olvidemos-, Urdangarín, Jaume Matas, EREs en Andalucía, Fabra, los Pujol y una larga lista que sería pesado completar. Y estamos acostumbrados también a que, cuanto más grave es el delito y mayor la cantidad apropiada más leve es la pena impuesta; eso en el mejor de los casos porque muchos se están yendo de rositas.
Que si se han pagado comisiones para conseguir contratos millonarios, dicen algunos, echándose las manos a la cabeza, como si fuese un fenómeno aislado que solo afecta a unos pocos. Lo pueden llamar comisiones; también sobornos, pero esto suena más brusco, más rudo, propio de gente menos cultivada, aunque ya hemos visto que la desvergüenza es una epidemia que no distingue estratos sociales, con independencia de la Universidad en la que cada uno se haya de-formado.
Y los grandes partidos políticos sin firmar un pacto contra la corrupción.
De “estos asuntos” de los que el primer dirigente del país no quiere mencionar por su nombre –yo tampoco diré el suyo- sale algo positivo: la de periodista de tribunales y sucesos se puede considerar una profesión de futuro. Y la de funcionarios de prisiones, que viendo cómo va esto el Ministerio de Interior tendrá que convocar oposiciones para aumentar la plantilla.
Para compensar, nos dan la buenísima noticia de que la mayor parte de la banca española ha pasado con buena nota las “pruebas de estrés”. ¡Nos ha jodío, si les hemos puesto en bandeja el dinero que nos han quitado de los servicios públicos!
¿Podrían refrescarme la memoria y decirme quién ha vivido por encima de sus posibilidades, please?
Vivo en el convencimiento de que en algún momento despertaremos y comprobaremos que todo ha sido una pesadilla, que los culpables han pagado por sus delitos y restituido lo robado y que el sistema democrático se ha regenerado completamente porque los ciudadanos hemos tomado conciencia y hemos barrido de la política a quienes nos han insultado con el descaro de quien se cree inmune e impune.

jueves, 4 de julio de 2013

LOS YATES "PEQUEÑOS" NO PAGAN IMPUESTO (DE CIRCULACIÓN)



Embarcación www.fondear.org
Embarcacón de recreo / Foto Revista www.fondear.org


Estoy que no quepo en mí de gozo. Al fin una buena noticia, y mira que tardaba, leñe, que eso era un sinvivir. Menos mal que ha llegado el ministro Montoro a alegrarme el día exonerando del pago del impuesto de circulación a los yates, que ya estaba a punto de darme al Prozac, de la desesperación.
Ni las cifras del paro, ni la evolución de la Bolsa, ni del Ibex 35, ni el conflicto diplomático de Europa con Evo Morales y su avión presidencial, ni la lengua suelta de Snowden, ni la abdicación de Alberto de Bélgica, ni Bárcenas en la cárcel -¡por fin!-, ni el caso de los ERE en Andalucía, ni la sucesión de Griñán, ni el debate sobre las primarias en el PSOE.
¿A quién le interesa un golpe de estado en Egipto? ¿y la negativa del juez Ruz a que Aznar comparezca como testigo en el caso del extesorero del PP? La crisis portuguesa, la calificación de la economía española por la agencia Moddy´s o la candidatura olímpica de Madrid 2020 no pasan de ser tonterías, bagatelas, artificios para distraer la atención de lo realmente importante.
Los yates de más de 15 metros de eslora no pagarán impuesto de circulación. ¡Y luego dicen que Montoro sólo sabe subir impuestos!
¿Qué hay menos de 1.200 embarcaciones de ese tipo en todo el mundo?, ¿que menos de 200 tienen base en el Mediterráneo durante el verano?, ¿y que sólo 11 tienen bandera española? 
Bueno, a ver si ahora nos vamos a poner puntillosos.
Hoy tenemos impuestos nuevos, como la tasa ecológica o el de los premios de las loterías; no tenemos exención fiscal por compra de vivienda y sube de nuevo el precio del tabaco, pero hay que cambiar la visión negativa de las cosas, que no nos lleva sino a la desesperanza, y ver que vuelven a surgir “brotes verdes”. Y para muestra, un botón.
¿Montoro baja o no baja impuestos? 
¡Hay Cristóbal bendito, cuánto has tenido que discurrir para llegar tan lejos!

jueves, 4 de abril de 2013

BUTACAS DE HOSPITAL A PRECIO DE HILTON


Butaca en la habitación de un hospital público / Foto M.P.G.
Enfermar sale muy caro. Los duros recortes aplicados a la sanidad pública están a punto de hacer de centros de salud y hospitales escenarios propios de una novela de Valle Inclán. Eran poco las interminables listas de espera, las reducciones en material y personal y las trabas para llegar a servicios antes accesibles que ahora experimentan en Cataluña nuevas fórmulas, no para hacer más amable la estancia en hospitales a los enfermos, sino para sacar rendimiento económico de las situaciones más delicadas. La pela es la pela.
Han comenzado en algunos hospitales concertados catalanes cobrando cinco euros diarios por convertir en abatibles las butacas, haciendo un poco menos incómoda la noche a los acompañantes. Nunca se había necesitado un sistema de desbloqueo pero se ve que sustituir una palanca por una tarjeta con mecanismo eléctrico tiene su coste.
Y quien plantea esta opción como sensata esgrime argumentos de comodidad para familiares y cuidadores, como si se acomodasen para pasar una noche en  el Hilton. Tan panchos.
No dicen que cuando un familiar se queda al cuidado de un paciente durante la noche lo hace porque este tiene su salud y sus facultades mermadas, con dificultades incluso para pulsar un botón de llamada. No dicen que la presencia de un cuidador supone un alivio para el personal sanitario - desbordado muchas veces por el número de pacientes a su cargo-, que permite avisar a tiempo cuando un medicamento se termina, el tratamiento no tiene el efecto esperado o cuando el enfermo se indispone inesperadamente. Tampoco cuentan que descargan el trabajo de auxiliares cuando el convaleciente necesita ayuda para ir al baño, o cuando precisa un poco de agua.
En definitiva, cuando alguien pasa la noche junto a un enfermo no acostumbra a disfrutar de la estancia sino a permanecer alerta.
Y en estancias largas ¿facilitan una línea de crédito con un banco? ¿No es suficiente inconveniente tener un familiar hospitalizado que hay que incrementarlo con un quebranto económico?
El material, se supone, estará en perfecto estado, no como ocurre en algunos hospitales públicos, en los que la última vez que renovaron el mobiliario acaba de descubrirse la penicilina. Doy fe.
O quizás se trate precisamente de eso, de mantener y reformar con la aportación de todos. ¡Ah, no, que eso ya es así desde hace décadas!
¿Y pagar por una habitación individual? ¿Y por cama para acompañante? ¿En un hospital público, en uno concertado? ¿Hablamos de hospitales de resorts, de convalecencia o de vacaciones? ¿Si tenemos que pagar la estancia, para qué financiamos una sanidad pública?
Una buena gestión de los recursos y no será necesario reducir más los servicios ni denigrar al doliente, ni a quienes le acompañan.
Y de desviar fondos públicos a cuentas en paraísos fiscales, mejor nos olvidamos ¿no?

martes, 23 de octubre de 2012

EXTRAÑO UNIVERSO DE IMPERTINENCIA Y DESATINO



El ministro de Hacienda, César Montoro / Foto Luis Sevillano-El País
Prensa, radio, televisión, redes sociales, medios analógicos o digitales; todo parece haberse confabulado para dibujar un mundo increíble, disparatado, absurdo. Hoy tengo la sensación de haber abierto una puerta al loco mundo de lo contradictorio, al extraño universo de lo irracional, donde compiten impertinencia y desatino.
Un hombre de 39 años se pega un tiro después de matar a dos personas, entre ellas una niña de 13 con la que había mantenido relaciones.
Un grupo de indignados rodea de nuevo el Congreso.
Interior quiere prohibir la presencia de cámaras en concentraciones y manifestaciones.
Los analistas dicen que la caída del PIB será estrepitosa.
En las elecciones gallegas la abstención ha sido brutal y el PP consigue mayoría absoluta.
En las vascas el PNV es el gran triunfador, a pesar de haber perdido escaños y de que los socios políticos de ETA sí que han logrado un ascenso espectacular.
El PSOE se desploma en ambas comunidades, pero no pasa nada, es culpa de la crisis.
Lance Amstrong pierde todos los Tours porque se ha demostrado que iba hasta las trancas.
Muere una mujer en Brasil después de inyectarla –literalmente- un café con leche en vena.
España es uno de los países donde es más complicado abrir un negocio.
Destapan (¿?) una red de blanqueo de dinero que operaba desde el Chinatown madrileño a través de los negocios del empresario chino Gao Ping.
En Cataluña Artur Mas se pone flamenco y quiere convocar un referéndum para decidir la independencia.
El ministro de Hacienda dice que la crisis se acabará en un abrir y cerrar de ojos y que los presupuestos para 2013 no contemplan recortes, sino que “son los más sociales de la historia de la democracia en España”.
O me han puesto algo en el café o he llegado al circo en medio de la actuación de los payasos.
Eso o que me he levantado con mal pie.




lunes, 10 de octubre de 2011

LECCIONES MAGISTRALES SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA


Paraninfo de la Universidad de Salamanca durante el S3F
Cuatro días en el Salamanca Social Science Festival (S3F), escuchando a ilustres economistas españoles y extranjeros analizando la situación actual y apenas se pudo escuchar más de lo mismo. Alrededor de 60 expertos -dos premios Nobel incluídos- no hicieron sino contar lo que ya ha ocurrido pero ninguno se atrevió a decir con claridad lo que hay que hacer para salir de esta situación de crisis, que a estas alturas ya sabemos que no sólo afecta a la economía.
Dicen los académicos que no son adivinos y que no pudieron predecir el alcance de esta crisis. Algunos incluso esbozaron algunas posibles soluciones –nada que no hayamos escuchado ya en los últimos meses- pero todos repetían el término “dolor”. Cualquier medida que se adopte para intentar paliar esta situación y tratar de evitar que se repita –al menos con esta magnitud- será dolorosa; mucho. Es decir, que afectará a los más desprotegidos, a los más débiles y, casi con total seguridad, a los que menos responsabilidad han tenido en este tinglado.
Preparémonos, pues, para un largo y costoso proceso de adaptación a los cambios que han de llegar –mejor pronto que más tarde- y para recibir la información que se nos ha ido negando y que un día deberemos asimilar. Parece -dicen los expertos- que hay una capacidad de recuperación importante pero habrá que afrontar reformas en el mercado laboral, financiero y, sobre todo, en el modo de ver las cosas.
Los académicos abren una puerta a la esperanza y confían en que las cosas puedan hacerse mejor en el futuro, que puedan corregirse los errores para que las crisis venideras –aquí también se repiten los ciclos- si no inevitables sí sean más leves.
Hubo en las aulas universitarias de Salamanca lecciones magistrales, pero no pudieron serlo las soluciones, a pesar del maratón de 96 horas en las que economistas, estudiantes y ciudadanos intercambiaron conocimientos y opiniones. Ni los expertos más reputados ni todo el conocimiento concentrado en tan ilustre Universidad pudieron fabricar una varita mágica.
 Al final, una idea que parece una perogrullada: si gastas más de lo que ganas, acabarás teniendo muchos problemas.
Lo dice gente con título universitario.

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